El Veleta - 3395m - Fran (Xtrak) y Jose "Marzo 2010"
La Bojera-El Morrón y Los Estrechos Febrero 2010 (Montanejos) Hoy calzamos la botas, para emprender nuestra ruta de hoy que transcurre por tierras de montanejos y sus barrancos, al llegar al pueblo decidimos calentar con un café antes de hacerle frente a ese frío infernal que hace descender nuestro mercurio a 0 grados. Nos encaminamos en busca del deposito de agua de montanejos, punto de referencia del inicio del sendero, hoy contamos con nuevos compañeros,Ruben, Juan Carlos y Borja que vienen con ganas de montaña, la senda empieza |
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ascendente entre pinos, zizageando entre ellos, aquí es donde se empieza a calentar.
Mas adelante el Barranco de la Maimona, sorprende y encanta a la vista donde el mismo barranco deja ver sus abismales paredes que embelesan atrayendote hacia el borde como si te invitara a caer en el, intentando pasar de tan encantador indicio de suicidio, apartas la mirada hacia la senda, sin poder evitar volver a apreciar en cada paso una nueva piedra, forma o encanto que de nuevo aclama observar sus impresionantes caídas al vacío.
Toda la senda bordea este barranco, en ella se encuentra un buzón de firmas en el que hacemos un descanso breve para dejar unas palabras y unas nueces como ofrenda a otro visitante.
La senda termina en una bifurcación de dos pistas, hay que seguir la marcada como PR que desciende hasta desecharla por una senda a la derecha marcada como SL, esta desciende hasta el barranco sitio idoneo donde almorzar, aquí juan carlos mas previsor que nadie se prepara una sopa caliente, que bien acompaña a este día frío.
Despues de reponer fuerzas queda volver a remontar el barranco.
La senda al cabo de un rato nos vuelve a llevar a orilla del barranco y sus acantilados pero esta vez en su otra cara.
Poco despues llegamos al un colladao, aquí cogemos dirección al Morrón de Campos, a partir de aquí la subida se pronuncia como si de una dura prueba se tratara, solo merecedores de tal logro o cima serán los que superen su piedra, desnivel y el dolor.
La subida no perdona con sus pasos verticales por piedra, trepando en algunas partes, como si de cabras montesas se tratara, desafiando al barranco que mira con anelo nuestros pasos, esperando algún descuido para atraerte a el, no lo conseguirá, nosotros somos fuertes.
El silencio acompaña toda la marcha y marca el paso al ritmo de una respiración forzada y fatigada, y solo las palabras, "ya llegamos" dan fuerzas para seguir.
Una vez en la cima recobras la respiración y comprendes que tal esfuerzo es comparable a las vistas, desde aquí vuelves a ver el barranco y otra vez la senda que dejamos atrás con nuestros pasos.
La cima deja ver a su otra cara el pantano de Arenoso y su impresionante bocanada de agua con la que riega la cuenca del barranco.
Desde aquí intentamos divisar sin poder el Peñagolosa, hoy el día no lo permite, despues de un pequeño descanso y unas fotos de grupo, volvemos a encaminarnos esta vez sobre nuestros pasos, descendiendo aquella senda y pasos de piedra que tanto nos había costado, esta vez se hace mas peligrosa al ir descendiendo.
una vez en el cruce nos marca cueva negra para terminar nuestra excursión pero decidimos cambiar por la senda de los estrechos y ampliar un poco la ruta.
La senda transcurre entre pinos y en descenso, poco a poco nos damos cuenta que vamos directos a la gran bocanada de agua.
La senda cruza la carretera para dirigirnos hacia ese chorro infernal el cual nos impide cruzar la senda sin topar con sus aguas, aquí es cuando das gracias de llevar el chubasquero y armados como si nos fueramos a la guerra unos tras otros cruzan, desapareciendo entre la nube de agua, mientras los demas esperan en el otro lado grabando el paso.
Despues del chorro la senda continua por el borde derecho del barranco a orilla del río, teniendo que cruzar a su otro lado por un puente mas adelante, despues de esto la senda empieza a ascender zizzageando hasta llegar a Los Estrechos,
sobre los pies de la senda se encuentra la zona de escalada y encajonado entre dos peredes enormes comprimen el cauce del río.
La senda empieza a descender y acaba pista de tierra para siguiendo el balizado de líneas blancas cruza por senda a la pista asfaltada de cemento la cual en dirección descendente nos lleva al Balneario de Montanejos, aquí solo queda reponernos con unas charlas y un café calentito en el bar y hasta la semana que viene.
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