Puig Campana - Subida por la Pedrera (Finestrat) Febrero 2010
Puig Campana (Finestrat) Febrero 2010, en esta época de incertidumbre entre la destrucción o evolución en la que el imperio humano esta sometido, hoy las fuerzas naturales aclaman y atraen a cuatro caballeros de distintos reinos, para forjar un grupo de jinetes, que posteriormente serian conocidos como "Los jinetes de las ortogonesis". Ante sus miradas apacibles y aquel latido al unísono que los atraía con con euforia, seguían hacia aquellos montes de tierras Alicantinas. Ni mas ni menos que hacia El Puig Campana, mole rocosa, y casi |
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prohibida, que se alza sin piedad con sus abismales paredes, cubierta hoy con un manto de niebla como si ocultándose guardara su cruel cara.
Muestrate ante nosotros, dejate ver con valentía pasajera grita uno de ellos, esperando reacción ante sus palabras.
Parten desde la base dirección al canal que encajonado forma la imponente pedrera, nadie habla, sobran las palabras.
Cada paso hacia delante hunde ese orgullo, que poco a poco se achica ante la pendiente de roca.
Los primeros pasos sobre ella, hacen entender que el camino sera duro, las piedras engullen la pisada, impidiendo avanzar en cada zancada, y el paso que comenzó ligero se torna poco a poco lento y cansado, solo ese latido que los atrajo hasta aquí es ahora el que devil los guía.
Mientras por si no fuera bastante, la ventisca los ciega, y arremete contra sus armaduras, ahora demasiado pesadas.
Tras varios cientos de metros de la infernal pedrera que parecieron cientos de kilometros y cuando parecía no haber fin, llegamos al collado.
Aquí el viento arremete furioso, como si ninguna gracia le hiciera nuestra presencia.
Nacen varios caminos nosotros nos declinamos por uno que asciende por nuestra derecha, este esta cubierto por una espesa niebla que solo permite ver a escasos metros, cegandonos aquellas maravillosas vistas que hoy este pedrusco enfurecido no quiere brindar a nuestros ojos.
El paso transcurre ahora por senda lo cual da un respiro a nuestros castigados pies, que sufrieron mucho con la roca suelta de la pedrera.
La senda se torna empedrada pero ahora compactada y con hielo, lo cual hace extremar las precauciones despues de varios resbalones.
El latido vuelve a retomar fuerza, esto indica que la cima ya esta cerca, y contra mas crece la euforia por nuestro esperado triunfo mas arremete con su crueldad la ventisca.
Con gran entusiasmo seguimos y en mitada de la niebla aparece ese pilón, hechamos a correr a hacia el, lo hemos conseguido, todos nos miramos y recobramos el aliento, un grado marca el mercurio en la cima y la ventisca hace teñir de blanco nuestros ropajes, por ello decidimos descender, no sin antes fotografiar el momento.
El descenso comienza tranquilo, extremando precauciones en los pasos de hielo, y poco a poco descendemos otra vez hasta el collado.
Aquí inicia la senda descendente la cual nos lleva por la otra cara a la de la pedrera.
El tiempo empieza amainar como si por fin derrotado nos diera tregua y se agradece para poder disfrutar de la bajada, esta es por senda que transcurre zizzageando y en algunos tramos convergen pequeñas pedreras las cuales aprovechamos para hacer el descenso un poco mas divertido, como si fuera una pista de esquí nos deslizamos por las piedras, intentando controlar la velocidad.
Seguimos por la senda hasta descender a una esplanada donde convergen varias pistas y aquí retomamos dirección hacia la Font del Moli desde donde esos cuatro jinetes partieron hacia el infierno y ahora vuelven salvos y orgullosos de su logro, al llegar a esta fuente y ya que el día a mejorado deciden comer en la zona de recreo y recobrar fuerzas, despues de unas sopitas calientes, manzanilla y algún café, los jinetes se despiden para volver a sus añorados reinos.
Agradeceros a todos la grata compañía de este grandioso día y ese humor con el que os tomáis las adversidades.
Senderistas: Bidari,Sergio,Vizu y Xtrak
Cronista: Fran (Xtrak)
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